EL GRAN OTRO EN LA HISTORIA.
¿Qué relación hay entre la Revolucion Rusa y la psique
colectiva?
En la teoría psicoanalítica lacaniana se denomina Gran Otro a
aquel objeto de referencia inmanente que
trasciende las miradas objetivas comunes en relación a las interpretaciones
consecuentes del lenguaje como resultado del discurso hablado.Bien considero
que el psicoanálisis (como el mismo
Lacan postulaba) rebalsa su implementación en las cabezas de las
personas hasta penetrar en el corazón de las relaciones sociales,mucho mas allá
de cualquier factor interno que provoque el movimiento de engranajes cerebrales;el
motivo de este ensayo (que llevará a ulteriores conclusiones) es experimentar
desde un perpectivismo histórico algo cínico,los posibles motores psico-sociales
que llevaron a la perpetración de distintas acciones que, en conjunto y
documentadas,conforman lo que hoy en día conocemos como sucesos o
acontecimientos históricos.
Cabe resaltar que,en base a las reflexiones subsiguientes ,
el lector podrá ejercitar sus herramientas motrices-cognitivas para poder
comprender lo que estoy a punto de plantearle, que es,en suma,una simbiosis del
símbolo con el elemento que entra en
discordia principalmente con lo simbólico : la colectividad,cuyo papel será representado necesariamente por el pueblo en
la historiografía moderna.De manera análoga, los intereses que el pueblo
manifiesta mediante huelgas,protestas y movilizaciones,vendrían a ser
representados por el deseo,y viceversa.
Ahora bien,hagamos un repaso de los hechos que dieron inicio
al establecimiento de la URSS en Rusia y de cómo pudo ser tomado como el
conflictivo lapso histórico efigie de entre todos los demás radicales
movimientos socio-culturales que les deparó a naciones como China,Gran
Bretaña,Alemania,etc.
Para el año 1902 , el
pueblo ruso vivía desahuciado debido a las frecuentes medidas que tomaba el que
fuese posiblemente el ultimo estado del todo autocrático en toda Europa contra
los pueblerinos.No sólo se puede partir desde las habituales hambrunas y
variables sociales de esta,como lo son la desaparición sin dejar rastro de la
clase media y la existencia de una pequeña pero acaudalada burguesía en
contraste con la miseria que la circundaba,sino
también desde el encubrimiento interno de los políticos que las
dominaban y el alboroto espiritual que estas alienadísimas condiciones
generaban en los campesinos.
El campesinado,por lo tanto,requería de un representante que,
en lenguaje coloquial,tendríamos que calificar de político ,mientras que en el
lenguaje psicoanalítico esto se traduce
como “portavoz” del yo, que, integrado en su conjunto social correspondiente,el
sujeto deseante (Deleuze emplea el término “ maquina deseante”),aquel
componente ecuánime a sus pares de la pasantía social que ejercemos en tanto
qué lideres nos dirigen,nos deja varias interpretaciones posibles de lo que
acontece: ¿somos un mero reflejo de quienes obedecemos,siendo indispuestamente
la palanca al dominio de ellos para generar acciones en respuesta de los
instrumentos subordinados a nosotros?¿Qué es un líder, si no una respuesta
practica a nuestros más impracticables tabúes?Si bien decir que para resolver
cuestiones como estas se necesita una
filosofía de la praxis es tan insulso como pedir por una renovada teoría del psicoanálisis,el
reunir por trozos cada estamento que nos deja la historia en relación a los
temas por abordar respaldan ambas necesidades casi por completo.
Hacía varios años que se había realizado el congreso que dio
origen al primer partido revolucionario, aunque mas tarde arrestaron a la mayoría de los integrantes y
los principales organizadores se exiliaron,por eso en 1903,en la ciudad de
Bruselas(luego transferido a Londres) se celebró un segundo congreso con el fin
de orientar al partido,cabe notar que estaban en falta los obreros y abundaban
los intelectuales marxistas,entre los cuales se encontraba una figura
imprescindible tanto administrativa como representativa del pueblo
ruso:Vladimir “Lenin” Illich Ulianov.
Sería Lenin,por decirlo así,el Otro precursor de todo tipo de
pulsiones del proletariado ruso,el portavoz del yo de toda una nación;esto
quedaría plenamente planteado en su obra “¿Qué
hacer?” donde afirmaba la necesidad que tenían los rusos de una consciencia
revolucionaria,la “vanguardia” comunista,que inconscientemente hacía referencia
a la sola persona de Lenin como el Gran Otro del pueblo ruso.¿Podría ser esto
que,Lenin ,sin percatarse directamente de ello,reafirma y reitera una necesidad
si no un instinto primitivo que se revuelve por el inconsciente de los pueblos
mas violentados y manchados a través de la historia humana?Podríamos calificar
a León Trotsky al momento de la toma de decisiones,en los cuales los
partidarios dependían de su identidad como “bolcheviques” o “mencheviques”,de
otro portavoz del yo de los rusos,pero,de manera casuística, Lenin era el máximo representante tanto simbólico
como social de Rusia.El zar ya no respondía
las demandas del partido obrero,y estos eran indiferentes a cualquier
mandamiento proveniente del régimen.La “vanguardia” de la revolución ahora se
traduce como el medio para liquidar de una vez por todas al régimen, algo que
los rusos anhelaron durante años y con la ayuda de Lenin o,posteriormente este
y Trotsky lo iban a lograr.Una vez que se produce lo que aparentemente es el
quiebre que genera dos lados de un solo partido,pierde esto importancia porque
la revolución debe ser llevada a cabo a toda costa,cuando el Ejercito Rojo
fundado por un menchevique,se dispone a los mas atroces actos con tal de cambiar
irreversiblemente a la nación,esto es ,en palabras del mismo Lacan : “Sigue en
pie el hecho de que la persistencia imaginaria de los buenos y los malos
objetos primordiales en comportamientos de fuga, que pueden poner al adulto en
conflicto con sus responsabilidades,va a llevar a concebir al superyó como una
instancia psicológica(…) acerca de la cual ha insistido uno de nosotros,y
expresa la dependencia,genérica en efecto,del hombre con respecto al medio
humano.” Por eso mismo,una vez creada la dependencia (instaurada por los
líderes revolucionarios) hacia la vanguardia,¿Cómo esperar una única
consciencia revolucionaria ante la expansión de las ideas? Pues Lacan
escribe:”(…)Ninguna forma del superyó es inferible al individuo a una sociedad
dada.Y el único superyó colectivo que se pueda concebir exigiría una
disgregación molecular integral de la sociedad”.
La causa misma de la fractura de mencheviques/bolcheviques
del partido revolucionario,tiene su origen en el hecho de que la imposibilidad
de unificar una sola consciencia revolucionaria en el seno de un superyó
colectivo significaba la regla de la diferencia en la sociedad de aquella
época.Las relaciones políticas del partido revolucionario oscilaron entre la
indecisión y la presteza ,hasta llegar al punto de colaborar con los liberales
de clase media,(cosa de la cual Lenin se arrepentiría años mas tarde)pero tras
la revolución de 1905 quedó Lenin convencido de que debería aliarse con los
campesinos de manera definitiva.Como dijimos anteriormente,al ser el pueblo
ruso un reflejo de aquellos a quienes obedecen, eso nos da un atisbo a la
psicología individual y colectiva de los rusos de la época de la revolución.Los
violentas pulsiones que corroían su inconsciente,se engrandecían en cuanto mas
el régimen golpeaba en respuesta a la rebeldía o a la provocación por parte de
los obreros.Por eso mismo es que, entre elegir a la revolución o al gobierno
provisional,no hayaban otro medio de fuga para sus alborotadas pulsiones colectivas
en practica animosa que la revolución.Basta solamente con ver la recepción que
tuvo el gobierno provisional de Lvov y posteriormente de Kerensky,quien terminó
exiliándose de Rusia tras la toma del Palacio de Invierno,pues,los obreros
supieron cuantitativamente que estos no eran capaces de protegerlos con la
clara muestra de debilidad al pedir ayuda a la Guardia Roja y a los soviets
ante un golpe de estado militar que se avenía sobre el gobierno provisional;esto
nos demuestra que en tanto qué instintos en tanto qué Otro,pues los rusos eligieron,y
sabían a quienes iban a elegir,pues solo el portavoz del yo(cuya identificación
se logra plenamente por el instinto)es el único capaz de traducir las pulsiones
de la colectividad deseante en cuestión.Y esto concentra las fuerzas comunes
del organismo de poder con la centralización de poderes(La dictadura del
proletariado,cuya consecuencia mas próxima fue la guerra civil).Borges,en “Los
Teólogos”,hace referencias casi intrínsecamente arquetípicas acerca del
portavoz del yo de,probablemente,toda la humanidad,al hablar sobre los
histriones y sobre el Zohar:”En los Libros Herméticos está escrito que lo que
hay abajo es igual a lo que hay arriba(…)en el Zohar,que el mundo inferior es
reflejo del superior”,”Quizá contaminados por los monótonos,imaginaron que todo
hombre es dos hombres,y que el verdadero es el otro,el que está en el
cielo”.Borges afirmaba,aunque no siendo lacaniano ni afiliado de una manera
significativa al psicoanálisis,esto que planteamos ahora,que el Gran Otro
deviene en portavoz del yo en tanto cual sea su reflejo.
El filosofo alemán Walter Benjamin una vez escribió que “la
imagen verdadera del pasado es una imagen que amenaza con desaparecer con todo
presente que no se reconozca aludido en ella”.Se supone que todo acontecimiento
tiene en mira la culminación de un desarrollo transitorio en el futuro,pues,en
el comunismo,el anarquismo y la mayoría de las distintas posturas políticas,
podemos distinguir una desinteresada abundancia de promesas y planes hacia un
futuro,como si para el futuro lo único que quedase fuese su futuro vuelto hacia atrás,aquel que
tuvo su origen,principalmente en el pasado,un pasado de organizaciones
mancomunadas llenas de ilusiones y esperanzas que en cuanto a su porvenir,quedan
definidas como nulas o llenas al brotar resplandecientes hacia la cámara del
historicismo.Por eso mismo podemos notar referencias hacia atrás intercaladas en cada
uno de nuestros comportamientos pasados y tal vez,en los futuros,solo es
cuestión de determinar de una vez por todas si es el presente quien puede ser
el reflejo de las pesadillas o fantasías
de su pasado correspondiente.Empero,para eso habría que aglomerar la historia
en su totalidad omitiendo los vacíos que esta tiene y nos ha dejado,aunque al
hacerlo,solo afirmaríamos más su incompletitud.El historicismo moderno no
acepta objeciones y nosotros somos los encargados de plantearlas;del estudio de
la historia podemos extraer varias lecciones,entre ellas,la imputabilidad del
historiador con respecto a si su posición
es comprometida o no en cuanto a los hechos,pero ,¿como analizar a un
historiador posmoderno si los hechos se convierten,como dicta la consigna de
Nietzsche,en vanas interpretaciones?
Queda por decir que la historia es para el historiador la
manifestación mas admirable de su propia confesión,al escribirla y a la vez la
mas desdeñable acusación hacia los protagonistas de esta al pensarla.Al
reunirla en su totalidad afirma nada mas y nada menos la culpabilidad que todos compartimos de
aquellas victorias o de aquellos fracasos,de aquellos suplicios o de aquellos
deleites,etc.Es mucho mas factible que la historia sea el reflejo del
historiador que a la inversa.

Comentarios
Publicar un comentario